Para una nutrición vegetal efectiva en cultivos de plátano, consulte con su agrónomo SQM y obtenga un plan personalizado según condiciones locales.

El plátano (Musa spp.) es una planta herbácea perenne de origen tropical, cultivada principalmente en climas cálidos y húmedos.
Aunque su producción en Chile es limitada por condiciones climáticas, puede explorarse su cultivo en invernaderos tecnificados o zonas con microclimas favorables. El manejo nutricional es clave para lograr buenos racimos, prevenir desbalances fisiológicos y mantener la sanidad del sistema radicular.
El desarrollo inicial del pseudotallo y raíces es sensible a condiciones de suelo, temperatura y disponibilidad de nutrientes, especialmente fósforo y nitrógeno.
Se forman hojas grandes que requieren alta demanda de nitrógeno, potasio, magnesio y micronutrientes. La nutrición equilibrada en esta fase determina el número y tamaño de las manos del racimo.
Durante esta etapa crítica se inicia la inflorescencia. Aumenta la demanda de potasio y calcio, vitales para el llenado y firmeza del fruto.
El racimo alcanza su tamaño final. Se busca mantener un buen balance de nutrientes para sostener el peso del fruto y evitar enfermedades. El exceso de nitrógeno puede retrasar la madurez.


